El Porsche 917 es uno de los autos de carrera más icónicos de la segunda mitad del siglo XX y lo debes conocer. Con él, la marca alemana consiguió su primera victoria en las 24 Horas de Le Mans en el año 1970 y repitió triunfo al año siguiente.

Fue tan popular en su época que debutó en el cine como el auto de Steve McQueen en la legendaria película de acción Le MansEl 917 surgió como un modelo de auto fabricado para rendir en carretera y desarrollar altas velocidades. Para ello, Porsche diseñó el auto teniendo muy en cuenta la aerodinámica y el bajo peso de los componentes.

Historia e hitos de Porsche 917 en el automovilismo

El 917-001 marcó el comienzo de una era de éxito para Porsche en las carreras de autos nunca vivida por la marca alemana. Fue creado para ser el mejor en Le Mans y posteriormente ganar el campeonato mundial de marcas. Su producción se inició con la fabricación de 25 vehículos que tuvieron que hacerse para cumplir con los requisitos de homologación.

El diseñador a cargo fue el ingeniero Hans Mezger, que desarrolló el motor de doce cilindros y el conjunto de componentes del vehículo completo. El 917-001 fue presentado por primera vez en Ginebra en marzo de 1969 con su carrocería en blanco y una sección frontal verde. Su aspecto cambió en el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt ese mismo año. Para este evento, el coche fue repintado en blanco y naranja.

Cuando Porsche anunció más tarde la transferencia de sus actividades de carreras al equipo de ingeniería automotriz Automotive Engineering, encabezado por el británico John Wyer, el 917-001 fue utilizado una vez más como vehículo de presentación. En esta ocasión, fue redefinido con los colores de la marca patrocinadora Gulf: azul claro y naranja.

No olvides que el Porsche 917 generó una tendencia de la tecnología turbo en el mundo competitivo en la década del 70. Su historia de éxito es legendaria. El coche logró asegurar una victoria general en su primer año de competición en la carrera de los 1000 Kilómetros de Zeltweg (Austria) en 1969.

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En el año 1970, Hans Herrmann y Richard Attwood consiguieron el codiciado triunfo global en Le Mans. Este fue el éxito automovilístico más grande que Porsche había alcanzado hasta ese momento. Un año después, repetirían Gijs van Lennep y el Dr. Helmut Marko.

Después de su primera victoria en las 24 Horas de Le Mans, el 917-001 fue reelaborado en la versión de cola corta por Hans Herrmann y Richard Attwood en septiembre de 1970. Cuando fue entregado a Porsche Salzburg, ya tenía los colores con los que ganó la carrera de Le Mans y su mítico número 23.

Tras el desarrollo del 917 a las versiones turbo 917/10 y 917/30, George Follmer y Mark Donohue fueron capaces de dominar la North American Can-Am Series en 1972 y 1973. Estos modelos de Porsche también resultaron imbatibles en el evento homólogo europeo, el Interserie. Una versión alterada de la tecnología turbo fue reutilizada un poco más tarde en un vehículo estándar Porsche. De este modo, en 1974 nació el 911 Turbo.

Características técnicas de un vehículo icónico

En el año 1969, el 917 se elaboró a partir de un chasis muy liviano (42 kg). El motor era de 4.5 litros Flat-12, de cuatro ejes y con refrigeración aérea. A pesar del tamaño del motor, has de saber que el auto era muy compacto, ya que se corrió el asiento del piloto hacia adelante para albergar este componente en el espacio resultante.

El Flat-12 fue el primer motor de Porsche de 12 cilindros. Además de ello, incorporaba una serie de características bastante innovadoras para la época. Entre ellas, hemos de destacar la utilización de muchos componentes fabricados a partir de magnesio, titanio y otras aleaciones exóticas.

Dichos componentes habían sido desarrollados, con anterioridad, para fabricar vehículos de competiciones de ascenso en la montaña llamadas Bergspider. Con la incorporación de estas piezas, se logró un vehículo liviano (menos de 800 kg), compacto y aerodinámico, pero con un enorme poder.

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Con mucho trabajo, tecnología punta y un equipo de diseñadores geniales, Porsche consiguió, en el último año de la década del 60, crear un carro que cumplía los requisitos para Le Mans. Llegó a ser incluso un ícono de esta carrera gracias a su aparición en el cine.

Como has podido comprobar en este post, El Porsche 917 es un carro referente para el mundo del automovilismo. Con un diseño icónico y futurista (incluso hoy lo sigue pareciendo), se ha convertido en todo un símbolo de velocidad y victoria. En la actualidad, el 917-001 ha sido replicado respetando los materiales y características originales y se expone en museos automovilísticos famosos. ¿Y a ti qué te parece este clásico de la velocidad?, ¿irías a un museo solo para apreciarlo?