Si eres amante de los autos, seguramente has escuchado la palabra «Ferrari», ya que el constructor italiano es quizá el más famoso de la historia. La marca del caballo es sinónimo de velocidad y distinción. No por nada los espectadores quedan atónitos cuando estos vehículos salen a la pista. Si quieres saber más acerca de la historia de este gigante de las carreras, te invitamos a quedarte con nosotros.

Sus inicios

La escudería italiana es producto del sueño de su creador Enzo Ferrari, el cual deseó desde siempre construir autos lujosos con características deportivas. Con este ideal, Enzo funda la Scuderia Ferrari en 1929 con el objetivo de patrocinar y entrenar pilotos.

Durante este periodo de tiempo, la escudería tiene gran éxito con su filial de pilotos, los cuales conducen autos fabricados por Alfa Romeo. En 1938, el constructor de autos le ofrece a Enzo un importante cargo corporativo en la presidencia deportiva, el cual toma ese mismo año.

En 1940, Enzo se entera que la escudería para la cual trabaja quiere absorber su marca y todo su trabajo, por lo cual abandona Alfa Romeo. Sin embargo, debido a una cláusula que le prohibía competir durante cuatro años, funda y trabaja para Auto Avio Costruzioni. Esta era una empresa en apariencia dedicada a la maquinaria, así como a la fabricación de accesorios para aviones.

Para 1943, la fábrica se traslada a Maranello, donde es bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, esta es levantada de entre las cenizas para convertirse en uno de los mejores fabricantes de autos deportivos.

La escudería y las competencias

El sueño de Enzo siempre fue producir autos de carreras, por ello, tras el fin de la segunda guerra mundial, crea el primer auto deportivo, el 125 S. Salió a la luz en 1947 con un motor V12 de 1.5 litros. De esta manera, el 125 S se convirtió, oficialmente, en el primer auto en competir bajo el logo del Cavallino Rampante.

La Fórmula 1

La primera presentación oficial de la escudería en un circuito de Fórmula 1 se hizo en el circuito de Mónaco en el año 1950. Su piloto, el italiano Alberto Ascari, terminó la partida con un honroso segundo lugar. La primera victoria para el constructor italiano llegaría el 14 de julio de 1951 en Silverstone, en donde el argentino José Froilán González logró imponerse a sus competidores y alcanzó el primer lugar.

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De igual manera, llegó el primer título mundial de pilotos (de los quince en su historia) en 1952 de la mano de Ascari, el cual repitió nuevamente en 1953. Posteriormente, Juan Manuel Fangio y Mike Hawthorn ganarían el campeonato en 1956 y 1958, respectivamente.

La escudería obtendría varios títulos en las décadas venideras. Para los años de 1970 la empresa se torna casi exclusiva para Fórmula 1, ya que abandonó otros tipos de carreras de autos deportivos. Durante este tiempo, logra aprovechar al piloto Niki Lauda, quien gana el campeonato de pilotos en 1975.

Luego de una serie de altibajos con pocas victorias en la competencia, llega en 1996 el entonces bicampeón Michael Schumacher, quien se convertiría en el piloto más laureado de la historia de la F1, pues ganó cinco campeonatos con la escudería italiana.

Otras competencias

Aunque en la actualidad el constructor italiano solo participa de manera oficial para las carreras de F1, en épocas anteriores disputó todo tipo de competiciones automovilísticas, como las 24 Horas de Le Mans o la Mille Miglia. Se convirtió en el equipo con más triunfos en los circuitos.

Para darte una idea general, la escudería posee en su haber: 15 títulos de constructores en el Campeonato Mundial de Sport Prototipos, 9 victorias absolutas en las 24 Horas de Le Mans, 5 victorias absolutas en las 24 Horas de Daytona, 12 victorias absolutas en las 12 Horas de Sebring y 7 victorias como constructores en la Mille Miglia, entre muchas otras.

El Cavallino Rampante

De seguro, lo que más recuerdas de la escudería italiana es el logo de un caballo encabritado en sus bólidos, el cual es su símbolo distintivo a lo largo de los años.

Este logo ha sido el mismo desde sus inicios. Ha tenido pequeñas variaciones según la época o el modelo. Esta insignia se basa en un caballo negro sobre un escudo amarillo, la bandera de Italia adorna la parte superior, mientras que el nombre de la escudería se sitúa en la parte de abajo.

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Dicho símbolo proviene de un piloto italiano de la Primera Guerra Mundial llamado Francesco Baracca, el cual dibujó al Cavallino Rampante en el fuselaje de su avión. Este sería adoptado, posteriormente, por Enzo para sus bólidos como una promesa a la madre del piloto.

Estamos seguros que tú también has soñado con tener un Ferrari y poder estar al volante de una de estas magníficas bestias rojas. Mientras que esto se hace realidad, podemos seguir disfrutando de todo el poderío y distinción de la escudería italiana viendo sus modelos en las calles o por televisión, cuando ruedan por las pistas a increíbles velocidades.