Al finalizar la era F2 del Campeonato mundial de velocidad, la Fórmula 1 volvía a estar presente en el reglamento y, con ella, motores mucho más potentes y monoplazas más voluminosos. Maserati era una de esas marcas que había tenido su hueco en todas las ediciones del campeonato, pero en la mayoría de las ocasiones con equipos privados y monoplazas poco exitosos como el 4CLT y el A6GCM, aunque este último sirvió de base para el nuevo MASERATI 250F.

Su historia

¿Sabías que la historia del icónico 250F se remonta al año 1954? Varios representantes de la marca italiana comenzaron a diseñar una máquina totalmente nueva en comparación con lo visto hasta ese entonces. El proyecto tenía al frente a Gioacchino Colombo, Vittorio Bellentani y Alberto Massimino, contaba con  Giulio Alfieri como el jefe de diseño, Taddeucci y Nicola como los diseñadores del motor, Valerio Colotti como el delegado para diseñar el chasis y las suspensiones, y Fanguzzi como el diseñador de la carrocería.

Características del auto.

La intención de la marca italiana era ofrecer monoplazas con bastante potencial a equipos privados, que contarían con el apoyo logístico de Maserati. Así, la oportunidad de contar con un motor competitivo de 2.5 litros interesó a numerosos equipos, que decidieron apostar por el 250F. Debes saber que contaba con una carrocería creada en monoposto de aluminio, un chasis tubular de diámetro pequeño, tres carburadores Weber de doble cuerpo situados en la parte derecha del motor que alimentaban al propulsor, y un largo y llamativo tubo de escape que se encontraba en todo el costado izquierdo.

Con un peso de 630 kg, el monoplaza del tridente podía alcanzar una velocidad máxima de 300 km/h, algo indudablemente espectacular teniendo en cuenta la tecnología que existía por aquel tiempo. El motor de esta maravilla estaba ubicado en la parte delantera, compuesto por 6 cilindros en línea inclinados 6 grados en cuanto al eje vertical, con una cámara de combustión hemisférica. Su cilindrada total aumentaba a los 2494 cc, brindando una potencia máxima de 275 caballos de fuerza a 8000 rpm

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Primeras competiciones.

El Maserati 250F compitió por primera vez en el Gran Premio de Argentina de 1954, donde el piloto Juan Manuel Fangio se coronó ganador de la primera de sus dos victorias antes de unirse al nuevo equipo Mercedes-Benz. Fangio ganó también el Campeonato Mundial de Pilotos en 1954 con los puntos ganados con Maserati y Mercedes-Benz.

Posteriormente, en 1956, Mercedes abandonó la Fórmula 1, lo que permitió a Maserati restaurar su protagonismo en el campeonato con su aún capaz 250F que, además, estaba conducido por el prometedor piloto Stirling Moss. Este terminó disputando el título con Fangio, que en ese tiempo había dejado a Maserati y que luego volvería. Stirling Moss compitió con un 250F privado durante la totalidad de la temporada.

En esta temporada, el coche tuvo varias mejoras que probablemente recuerdes. Estas fueron en la caja de cambios, los tambores de freno y la aerodinámica. También se le hicieron variaciones al chasis y se modificó 5 grados la postura del motor para lograr bajar el centro de gravedad, aunque todas estas mejoras solo se encontraban disponibles para los pilotos oficiales. En la última fase de evolución llegaron los frenos de disco. Pero al llegar el año 1958, el 250F quedó un poco anticuado con respecto a los modelos de sus competidores, que ya ensamblaban el motor en la parte trasera.

A pesar de esto, fue empleado hasta 1960, el último año de la Fórmula de 2,5 litros. Hasta entonces, este modelo tuvo participación en 46 carreras de Fórmula 1, en las que obtuvo un total de 8 victorias. También ganó más carreras por fuera de la categoría reina, pero que no suman de forma oficial para el campeonato.

¿Por qué es un ícono?

Fue un triunfador desde su presentación, el 250F se lanzó hacia el título mundial desde el comienzo, en la temporada 1954. Este coche tiene su legado siendo uno de los automóviles de Maserati más ganadores de todos los tiempos. De  la mano de Juan Manuel Fangio y Stirling Moss, el 250F logró una cantidad de 55 triunfos durante los siete años en que estuvo en función de la escudería Squadra Corse Maserati.

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Con todo el potencial que tenía el auto y de la mano de dos de los mejores pilotos en la historia del automovilismo, el 250F de Maserati alcanzó el titulo mundial de 1957. Este año, Maserati se adjudico un total de cuatro victorias, cinco poles y diez podios, a las que también has de sumar las dos primeras posiciones en el campeonato de pilotos. Esta fue la despedida de la marca en la F1. 

Ya ha pasado más de medio siglo y el chasis del 250F, ligero y estilizado, se anticipaba a los emblemas de finura y tecnología que hoy día adquieren vida en cada uno de los Maserati de la actualidad.

El MASERATI 250F es el mejor coche de Fórmula 1 que contaba con un motor delantero que se haya podido pilotar.