Acercarse al carro y percibir un pequeño charco bajo el vehículo es una muestra clara de que hay una fuga de fluidos en el vehículo. Un problema que debe ser atendido inmediatamente, ya que puede causar daños graves y, además, generar un accidente.

Sin embargo, para muchos es difícil identificar de dónde proviene el derrame y qué lo está causando. A pesar de ello, hacerse una idea de lo que puede estar sucediendo no es complicado. El color y la viscosidad del fluido en el suelo son pistas que ha de tener en cuenta.

Identifique el lugar y tipo de fuga

A continuación, puede encontrar una guía de las principales fugas que se presentan, qué las caracteriza y el lugar en el que se ubican.

Líquido de frenos

Esta es una de las fugas más peligrosas que puede presentar el vehículo. Aunque no es tan común, puede causar un problema realmente grave y hechos que lamentar. Si cree que puede estar presentando este inconveniente, lo mejor es no conducir e inmediatamente pedir la asistencia mecánica.

Normalmente es de color amarillo (tiende a convertirse en marrón con el paso del tiempo) y resbaladizo. El charco puede ubicarse cerca de las llantas o bajo el pedal del freno.

Aceite del motor

Es una de las más comunes. Puede darse en pequeñas cantidades e ir aumentando paulatinamente. En principio no ocasionará mayores daños, pero, con el paso del tiempo, puede causar que el motor se deteriore y deba hacer una inversión económica importante para subsanarlo. Por este motivo, le recomendamos tomar las precauciones necesarias cuando se presente.

Se derrama cerca del motor y es de color marrón oscuro.

Líquido refrigerante

Otro de los causantes del daño del motor es el derrame del refrigerante, un líquido que se encarga de evitar el sobrecalentamiento. Como en el caso el anterior, puede darse en pequeñas cantidades y pasar desapercibido. Si no detecta el problema a tiempo, el motor aumentará su temperatura y el carro se apagará.

Es fácil reconocer este inconveniente porque el líquido refrigerante suele ser de colores vivos y varía entre azul, naranja y verde. Además, suelta un olor dulce. La salida de líquido se presenta bajo el área del radiador.

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Fluido de transmisión

Lo primero que ha de saber es que es diferente en carros automáticos y mecánicos. En los primeros, se usa líquido, mientras que en los segundos se trabaja con aceite. En ambos es de color rojizo y el aceite, cuando se derrama, tiene un olor fuerte.

Se ha de tener mucho cuidado en los carros automáticos, pues es una avería grave y costosa. Se produce porque uno de los sellos de transmisión está defectuoso. En algunas ocasiones, y antes de que se dé la fuga, es posible identificar el problema por los cambios bruscos en la caja.

En los vehículos mecánicos, el engranaje no es bueno y, si no se toman las precauciones necesarias, podría dañar la caja completamente.

Dirección asistida

Si el volante no responde normalmente, se pone rígido y se escucha un ruido al voltear, quizás la bomba de dirección hidráulica o asistida tenga poco líquido o aceite (dependiendo del carro). Por eso debe estar pendiente si se está regando.

Si el coche usa líquido, normalmente el color es rojo o rosado y es espeso. Si lo que se utiliza es aceite, es de color amarillo claro (cuando es nuevo) u oscuro si ya tiene algún tiempo.

Muchas veces el líquido de la dirección asistida se confunde con el de la transmisión, y es allí donde se debe estar pendiente del lugar del goteo, que se da en el frente del carro y sobre el lado izquierdo.

Líquido del limpiaparabrisas

El derrame de este no representa mayores problemas para el carro, aunque si es bastante molesto cuando se quiere limpiar el parabrisas y no es posible por falta de líquido. Normalmente se emplea agua para llenar el cubículo, lo que hace fácil la identificación. Sin embargo, hay personas que usan aditivos, que son de color azul y sueltan un olor a detergente. Cuando se presenta desgaste en el depósito del líquido, se da la filtración.

En definitiva, ha de prestar mucha atención para poder actuar rápidamente y adoptar las medidas adecuadas. Hay filtraciones de líquidos que no representan mayores inconvenientes, pero sí existen algunas que dan señales de problemas más profundos y que necesitan atención inmediata. Agudizar el ojo y la nariz nos ayudará a evitar dolores de cabeza y, sobre todo, grandes inversiones económicas a la hora de la reparación del automóvil.

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Pero, más allá de afinar la vista y el olfato, cuando detecte alguna fuga de fluidos es imprescindible acudir inmediatamente a un especialista y que este pueda determinar con exactitud el inconveniente, las razones de lo sucedido y encontrar la mejor solución a la avería.